Su eco resonará por siempre No son suficientes. Son solo copias de él, inacabadas, sin ningún vínculo sanguíneo. Debo volver a intentarlo y conseguir otra vasija; viva, a poder ser.
Lo traeré de vuelta de una pieza, no en los huesos y destrozado. No con las entrañas fuera. No aullando y gritando. Entero, como estaba antes. No puedo fallar en mi próximo intento. La nueva vasija viva es sublime. La piel se quita sin problema para revelar un caparazón listo para albergar su alma. Esta vez funcionará. Tiene que funcionar. Recuperaré a mi Ikko. |