¡Ya bastante tengo con las malas hierbas! ¡Unos brotes trepadores han destrozado mi jardín!
¡Salen de la tierra más rápido de lo que puedo cortarlos! ¡Los muy malditos escupen bilis y salmuera! Los campos se pudren y la tierra se descompone cada vez más. ¡No hay forma de salvar este pasto!
¡A la porra! Le pasaré el problema a Otto, ese necio novato, y empezaré de cero en otra parte. Nunca me cayó bien, de todas formas... Es un mocoso arrogante. |