¿Has visto al mensajero real? Se suponía que debíamos recibir al mensajero hace dos noches, pero aún no ha llegado. ¿Aún se hacen apuestas sobre el contenido del decreto que trae? Supongo que se trata de directrices para castigar a delincuentes. Puede que incluso contenga detalles precisos sobre el grosor reglamentario de las varas afiladas destinadas a hostigar prisioneros.
Quizás nunca lleguemos a saberlo. Mi intuición me dice que los vientos implacables de las cumbres resultaron demasiado para un mensajero tan frágil como imagino. Tal vez los hombres de la Cuenca de Aguas del Velo ya no están hechos para afrontar las penurias. Están demasiado hechizados por lord Vorgoth, ese viejo lunático, para preocuparse de algo más que del "antiguo enemigo"...
Confío en que esto quede entre nosotros. Si los supervisores llegan a enterarse, acabaré con la cabeza empalada en una lanza, cuidadosamente medida y afilada con precisión, por supuesto. |