Aventurarse Ya está. La urna de cenizas es un artilugio delicado; volátil, pero repleto de potencial y esperanza. El primer humano que entrará será el verdadero prototipo, quien prenderá una nueva chispa.
Por suerte, el herrero se ha presentado voluntario. Debe entrar en la urna... y dormir hasta que despierte de nuevo, o de lo contrario la eternidad se lo llevará.
Que las cenizas de una era sostengan las semillas de la siguiente.
Baltasar, 508 E. A. |