Más unidos que separados Los humanos poseen llamas, al igual que nosotros. Usan el fuego para forjar vínculos, ahuyentar la oscuridad y destruir. Es, en esencia, la fuente de todos sus logros; de todo cuanto han construido. Nuestra Llama no es tan diferente de la suya.
Los humanos comen fruta y beben vino, al igual que nosotros. De hecho, solo incorporamos esas costumbres gracias a la influencia de la humanidad; una verdad que muchos prefieren olvidar.
Los humanos observan las estrellas, al igual que nosotros. Compartimos los mismos cielos y las mismas constelaciones. Nos han mostrado recelo y furia, pero también una extraordinaria generosidad, sobre todo los habitantes de Orindell.
¿Acaso somos tan distintos? ¿Debemos aferrarnos a una santidad hueca simplemente porque nosotros somos cientos y ellos millones? ¿Porque nos consideramos eternos? Yo creo que no. Creo que compartimos más de lo que queremos reconocer. Y si es así, ¿no deberíamos caminar junto a ellos en vez de observarlos desde arriba?
Valle Ascua es de todos. - Ezramin |