Escuchad mi plan, hermanos Dejad de castañear esos dientes quejumbrosos y escuchad. ¡Tengo un plan para recuperar la bendición de la Llama y acabar con esta horrible maldición!
Primero, crearemos un buen brasero, un candelabro y muchísimas velas. Luego, cogeremos a un debilucho de huesos quebradizos que no tragó suficiente leche de niño y lo haremos pedazos. Y, por último, arrojaremos sus tristes y frágiles huesitos al fuego como ofrenda sagrada y BAILAREMOS HASTA que la Llama nos perdone.
Podríamos cantar, pero la única canción que me sé es "Oda a Pikemead". Si conocéis alguna melodía del bardo Val, ¡uníos! |