La supervivencia depende de mí La preocupación me consume. Una cosa es movilizar un ejército y otra muy distinta trasladar pueblos enteros por Valle Ascua. Y, sin embargo, soy la reina de Orindell y mi reino depende de mi firme liderazgo. Debemos partir hacia otras tierras. Buscar pastos fértiles. Hallar seguridad. Mañana daré orden de evacuar y formar una caravana a la Fortaleza Larga... Temo que mi voz me traicione, temblorosa. Seguiré adelante, por madre.
Nos dirigiremos a una tierra de helechos y musgo. Vegetación exuberante, horizontes esmeralda... y, sin embargo, solo veo oscuridad. ¿Mi hermano, Vorgoth, tendrá la misma idea? No soportaré verlo después de lo que le hizo a Gormander y a su reino de Meldore. Éramos niños. Mis pesadillas aún están teñidas de escarlata. Oigo su voz, y es desagradable. Ha cambiado.
Debo descansar. Me espera un gran día. - Jezmina, añocaso, 505 E. A. |