Tácticas de genio La nueva orden dice que debemos vigilar este puente. Han encontrado una cueva de cíclopes cerca, así que tenemos que "proteger la ruta comercial".
No me preocupa. El cerebro de un cíclope es del tamaño de un guisante. Tienen una fuerza formidable, sí, pero me acompañan cuatro hombres tan anchos como una casa de ladrillos. Lo mejor es que tampoco son muy listos, ¡así que son fáciles de manipular! Esto será pan comido, vamos. A menos que mis hombres se rebelen... Ahora que lo pienso, hace mucho que no les pago.
Bah. Si esos cabezas de chorlito no se dan cuenta de que he escondido su salario en un cofre justo debajo de sus narices, es culpa suya. |