Debo proteger el arma Cuando vi por primera vez la recompensa que me prometió el Nómada intrigante, me sentí insultado. Sin embargo, pronto me di cuenta de que este espectro, este fantasma que distorsiona la realidad, como si estuviera entrando en un sueño, me había otorgado un gran regalo...
Escondí la vara corrupta encima de la estructura de madera para que quedase frente a la destilería de Elixir; solo yo lo merezco. Las visiones de la figura flotante todavía me persiguen... Siento que aún podría estar soñando. |