Semanal de La Pica, n.º 344: ¡Gormander no tiene nada de grandioso! 5.ª semana del añocaso, 502 E. A. La última aportación del rey Gormander a la Cuenca de Gallarda es, en mi opinión, una vergüenza, y el patético intento de un hombre con dientes de madera de alcanzar los niveles de adoración de su madre.
Es una narración más superficial que las aguas de Viento Blanco. El mediaño pasado, el intento de nuestro señor de cambiar el nombre de los Jardines imperiales por el de "Jardines de Gormander" se vio frustrado por los disturbios civiles. En su lugar, desde entonces hemos sido bendecidos con una estatua a su semejanza.
La mirada de la estatua es tan rígida y paralizada como la disposición de nuestro gobernante ante los problemas que se avecinan en el Norte. Lo más grandioso de Gormander, junto a su tesoro, es su sobremordida de madera.
- Ramone Jones, editor del Semanal de La Pica. |