Bloques de piedra de la muralla de la ciudad Cuando el reino de Valle Ascua aún permanecía unido, nada podía dañarnos. Las antiguas murallas eran impenetrables durante el reinado de la reina Gallarda. Ahora se derrumban.
A cada paso, veo el humo acercándose... Los vientos mistrales son pesados, con un olor acre y dulce. Putrefacción y descomposición... pronto atravesarán la muralla. Ni siquiera la grieta minera, al este, puede generar suficiente piedra para restaurar el escudo imperial antes del asedio que se avecina. |