Actualizado para Enshrouded 1.0.
Entradas
#Entrada
1
Muchas voces claman como una sola
Sigo escuchando susurros en la oscuridad. Son tenues. Distantes, pero amplificados... Innumerables. Estratificados. Como un eco que responde a su propia invocación. Como un velo que se pliega sobre sí mismo una y otra vez.

Cuando trato de deshacer esos pliegues, siento que mis dedos rozan piel sobre piel; piel donde jamás debió haberla.
Algo que crece sin cesar y nunca deja de crecer, repintándose a sí mismo con nueva materia. Algo con muchos rostros y muchas bocas que lloran al mismo tiempo.
Se mofa, engaña, parlotea.

Cuna cenicienta finalmente ha podido conmigo.
Los demás cayeron ante el Velo (o se entregaron a él) hace ya mucho tiempo... Para mí, el golpe definitivo ha sido este calor abrasador... y todas estas voces.

Durante mucho tiempo fui incapaz de ubicarlas. Sabía que no eran mías. Tampoco pertenecían a mis compañeros ni a mi señor...

Hasta que me di cuenta. Cuando el nómada habló, levantando su puño junto al costado derecho de Vorgoth, lo escuché.

Escuché la voz de los susurros, fragmentada entre innumerables bocas.
2
Vorgoth y la luna
Siempre está ahí arriba, en esa torre solitaria.

En lugar de hablar con sus hombres, o con los pocos que quedan, se queda contemplando las estrellas... ¿Por qué? Debe de ser cosa del nómada. Es él quien le ha estado corrompiendo la mente, guiando su mano, su espada...

¿Qué respuestas, qué sabiduría podría ofrecer la luna que se alza sobre nuestras cabezas? ¿Se estará volviendo sentimental el señor? No, no puede ser.

Debe de ser su forma de prepararse para el asedio.

Ubicaciones de la colección 2 ubicaciones

Regiones