Empiezo un nuevo capítulo, mediaño, 502 E. A. ¡Nuevo día, nuevo yo! ¡Mi expedición a las Cumbres del Albaneve empieza bien! En este lado de las montañas el aire es refrescante, y puedo viajar sin cargas después de separarme de mi banda y mi laúd. Incluso descubrí una atalaya abandonada y me hice con una vieja armadura y prendas interiores de abrigo. Con ellas, estaré bien preparado para el viaje que me espera, ¡y la armadura me hace parecer un norteño!
Si me ve una patrulla, fingiré que soy un soldado y me he perdido. ¡Puede que así no me den muerte y pueda vivir otro día! Necesito cosas que me inspiren. Quizá coja una pluma y anote mis pensamientos. Ya no escribo canciones, pero los viejos hábitos nunca mueren. |