ENSHROUDED BASE DE DATOS
| # | Entrada |
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| 1 | Un frío recibimiento, añocaso, 506 E. A. Después de un largo y arduo viaje, por fin hemos llegado a Aldea de los Grajos. Confiaba en encontrar aquí un hospital de campaña, pero lo único que hallé fueron rostros agotados, deformados por la desconfianza... No puedo culparlos. El Reino de Meldore tiene sobrados motivos para desconfiar de los refugiados de Rimgard, pero la guerra nos golpea a todos, sin importar el "bando" al que pertenezcamos. No tardarán en cambiar de idea. Todos sangran igual, ya sea en el fondo de una trinchera embarrada o sobre un catre improvisado. Tomaré cartas en el asunto, como hice en el frente, y montaré un campamento en el Bosque de Madera. En cuanto pueda empezar a tratar a la gente, se abrirán a mí... y dejarán de verme como a una forastera del norte, y mucho menos como a una enemiga. Hay una cosa que me hace sentir como en casa: el aire frío, los cielos grises... Aquí, el añocaso no se diferencia demasiado de un día en las Cumbres, aunque echo de menos la nieve. - Helên |
| 2 | Un refugio, añocaso, 506 E. A. Una pequeña caravana de refugiados ha llegado hoy desde Desechos de Luz. Y yo que creía que mi viaje había sido largo... Nunca había hablado con nadie del Reino de Orindell, y la idea me ponía nerviosa, pero no había tiempo para chismorreos. Me sumergí en el trabajo, curando las heridas. Era una batalla a vida o muerte, incluso ahora. Por desgracia, algunos perdieron. Los pusimos a descansar en la cripta de debajo. Que los vientos del norte los guíen a la otra vida. Hay uno que podría sobrevivir a pesar de todo. Tiene una herida profunda en la pierna, pero quizá no esté demasiado grave. El herido, Salim, sonríe mucho. Dice que me debe la vida... Es solo suerte, creo. - Helên |
| 3 | Una nueva época, añalba, 507 E. A. Los recién llegados no han tardado en iniciar las obras para construir algo. Un Santuario de la Llama, dice Salim. Su devoción por los Antiguos y la Llama es... fanática. Pensar que todos éramos un solo pueblo hace apenas 25 años me asombra. Algunas noches, permanecí cerca de la caravana. Salim insiste. Reunidos en la hoguera, hablan de su hogar, de las arenas y de la ruina que acecha. No comprendo su devoción, pero siento su tristeza. Como ya he dicho, todos sangran igual... Salim dice que soy como un narciso, la primera señal del añalba. Es idiota... aunque dulce. - Helên |
| 4 | Mi queridísima Helên Por favor, contén las lágrimas y siéntate a mi lado. Deja que contemplemos el valle, como hacíamos antes. La puesta del sol y la caída de las hojas representan el breve y valioso tiempo que nos queda. Déjanos compartir estas horas antes de que se las lleve el Velo. Ven a reposar la cabeza sobre mi hombro, narciso mío. Siempre tuyo, Salim |
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