El agua sabe diferente Desde que la empresa aumentó la producción, he notado algo raro en el agua. Hay un movimiento extraño en la corriente. Algo antinatural, más pesado y lento. Un resplandor violeta baila en el borde de mi visión cada vez que intento fijar la mirada en el cauce.
Antes solía beber de ahí sin pensarlo dos veces. Todos lo hacíamos.
Ahora nos han desaconsejado encarecidamente beber del río. La dirección dice que es "por precaución", pero Timberwolf & Co. empezó a ofrecer agua embotellada..., por un precio. No lo cobran por adelantado, claro; lo descuentan del salario. Silenciosamente, de forma automática, como si fuera parte del coste de trabajar aquí.
Y no dejo de pensar: si no puedo beber del suelo que trabajo, si tengo que comprar agua a los mismos que quizá la están contaminando..., ¿qué clase de libertad es esa? ¿Qué clase de futuro? |