Mi pequeña Pompón Sabía que pasaba algo cuando la recogí por última vez. ¡Pompón, mi pequeña, está preñada!
Le he preparado un pequeño y acogedor espacio en mi sótano. Parece cansada, pero confío en que todo irá bien. Aún recuerdo cuando cuidaba de su madre y le quitaba restos de metal de su pelaje moteado. Su familia es dura de pelar, ¡y ha sobrevivido a cosas peores! Con un poco de suerte, incluso me sobrevivirá a mí.
Tendré que preparar muchos más cuencos para perros. ¡Quiero que estén sanos y salvos mucho después de mi muerte! |