Registro de la expedición 2 Nuestro objetivo ya está a la vista, aunque tal vez sea en vano: la Cuenca de Gallarda no es más que una pira extinguida que aún cubre el horizonte con humo azul.
Si es una insensatez creer que hallaremos refugiados allí, ¡entonces seré un insensato! Si un solo pobre desgraciado sigue oculto en las alcantarillas, con miedo a salir... Si una mujer o un niño aún se esconde dentro de una torre cerrada... Si algunos campesinos se han reunido para reconstruir y devolver la vida al corazón de su tierra, de su reino..., los encontraremos y los reuniremos.
Seguiremos adelante y veremos qué nos espera en La Pica.
- Comandante Ciro, 508 E. A. |